VELIA RANGEL
Poeta
Nació en Xilitla, Hidalgo, en 1951, escritora y poeta. Integrante de los Talleres Literarios de los Escritores: Miguel Donoso Pareja, José Falconi, Juan Bañuelos, Ikram Antaki, Guillermo Rouset Banda; becada por el CONACULTA para representar al Estado de Hidalgo en los seminarios literarios que impartió Marco Antonio Campos en diversos Estados de la República.



OBRAS PUBLICADAS:
La caída, Letras Potosinas, 1983; Manto de calandrias, CEHINAC 1885 y Praxis 1993; Transparencias, Praxis 1993; Antología de Poesía Joven de Hidalgo, Blanco Móvil 1996; De Sierra Huasteca y exilio, Tierra Adentro 1997; Dragón, Praxis 1998. Antologada en el libro Las divinas mutantes, UNAM- praxis.



Un poemario de experimentación y búsqueda donde "aparece una persistente voluntad de ser y decir. Asistimos en él al reconocimiento de la naturaleza oceánica y lunar. Hija y madre, hermana y amiga, diosa y mujer" En este poemario se juega a las escondidillas con quien lee nada más que una imagen.

Un libro de la inconformidad humana ante las injusticias sociales que laceran a la mujer, un homenaje a las mujeres que trascienden el dolor y se convierten en transgresoras de tabúes; una denuncia de la violencia cotidiana e imperceptible. Un manto de calandrias que se transfigura en un cielo de arena desintegrado a la vez en el éter de la soledad que carga todas las soledades.



Libro de las fuerzas femeninas y masculinas en una sola bestia dividida en dos partes, Materia de humo y Canto de acalamas. Libro premonitorio que cumplió sus sentencias hasta el último verso. Libro de paisajes y colores, versos para pintar la dualidad del alma, para dibujar el mar y las montañas en un solo abrazo generador de silencio.


Del libro: Dragón
Tierra de sombra cruda
2

La luz revolotea dentro de la catacumba de las
perversiones
imágenes en el muro blanquísimo de ausencia

Allí
tus acompañantes antiguas
indicios de Lilith
la temible
transgresora de un proyecto despreciable
única
expectante
como el toro que se pierde bajo el capote
en tu danza de luces
al centro de la fiesta oscura que te levanta
en el grito amotinado
explosión de alegría donde reina la gloria
no la ternura sometida
a la urgencia de completud que te conmueve

Índigo
2

Penetro la retina que me contiene
me ignora
yazgo en sus entrañas

El cadáver de la viudez exige luz de los pulmones
ha cuajado en amatista su filo de plata
de allí me sujeto con vocación de mansedumbre

Como la nieve
cae efímera cicatriz en el espacio

Amor música distante a las membranas de mis laberintos
me asomo para descubrir
cantos en el sendero a la muerte

Lengua de lluvia ha de tatuar el cuerpo del abandono

Del libro: Manto de calandrias
(Arranco la vestimenta de los otros)

Arranco la vestimenta de los otros
en este campo de asfalto
hurgo en cicatrices
ruidos
olores y no me reconozco
ni en la injuria
se rompe mi sombra en la luna encharcada
ni rastro del naufragio de papel
donde mi barco se perdió

Sólo vías de concreto
tumba de ratas y basura
donde quedan girones de trapo
y el eterno pantano de sangre
en que se pierden increíbles batallas